Flor de Juego - Club Itinerante de Educación Viva

¿Qué es Flor de Juego, quién soy?

 

Mi nombre es Virginia Blaistein, soy gestora de Flor de Juego, Club de Educación Viva, una iniciativa personal, poblada y acompañada por todos los que han nutrido mi recorrido vital. (* Ver hoja de vida)

 

Ando recorriendo caminos por territorios diversos; abro mi casa, donde ella se encuentre, en Buenos Aires o en los lugares donde me reciben en los viajes y recorridos por diferentes barrios, ciudades, países. Visito escuelas, eco­aldeas, comunidades, me invitan a casas donde se reúnen grupos de amigos...

 

Y allí llego con mi valija repleta de experiencias para compartir, con deseos de seguir aprendiendo, con juegos, lecturas, arte, rondas, conocimientos adquiridos en casi 40 años de trabajo en educación formal y no formal, con niños muy pequeños, con adolescentes, padres y madres, abuelos y maestros...

 

Invito a Talleres, Círculos de Conversación, Charlas, Seminarios, Cursos de Formación en temas siempre relacionados con la Educación, la Crianza, el Juego y el Arte.

 

Voy sembrando y habilitando espacios para el JUEGO y el APRENDIZAJE RESPETUOSO Y PLACENTERO.

 

Lo denominé CLUB, porque propongo crear una modalidad de participación que sea de libre elección, donde convivan varias franjas etarias, donde el clima sea de entusiasmo, movimiento, comunidad.

 

No es una escuela en el sentido tradicional del concepto escuela, pero es un espacio de aprendizaje, que en lugar de asistir solo los niños y los maestros, hay lugar para todos los que sientan que tienen algo para aprender y para enseñar, transmitir, mostrar, legar.

 

Es un espacio donde a veces pueden reunirse solo los adultos (Grupos de estudio, reflexión sobre el Sí Mismo, Talleres de arte, de juego, de apoyo en la crianza y en el crecimiento personal...) En otro momento pueden compartir adultos y niños (Talleres de huerta, de carpintería, de lectura, de tejido, paseos, cocinar, jugar al ajedrez...) Y también se pueden habilitar espacios solo para los niños acompañados y guiados por adultos en el rol de guías- maestros, con una estrecha colaboración de las familias, pero sin que éstas participen dentro del espacio.

 

Es una iniciativa educativa sin fines de lucro. Invita a madres, padres, educadores, vecinos, artistas, ecologistas, estudiantes, comprometidos con la educación. Si bien convoca a grupos diversos y lo más heterogéneos posibles tanto en formación personal, espiritual, profesional como en dones, intereses, talentos, pasiones; estoy atenta a que compartamos los valores y principios fundacionales para poder cuidar un entorno relajado, amoroso y respetuoso con los niños, las familias y la comunidad que decida participar.

 

Flor de Juego, intenta crear un espacio con una membrana semipermeable, con puertas, ventanas y paredes abiertas a la comunidad, con pocas pero claras reglas y normas de convivencia que garanticen encuentros humanos que nos devuelvan la alegría de estar juntos. Presta atención a que el espacio sea agradable, estético, armonioso, colorido, cuidado. Si es posible, se recomienda que el entorno sea natural, en contacto directo con la tierra, la fauna, la flora y el ecosistema nativo.

 

Es un desafío grande, porque propongo des­habituarme y acompañar a otros en esa búsqueda, la de preguntarse por lo que aceptamos como lo que “ES”, pudiendo discernir entre lo impuesto socialmente y aquello que podemos elegir con libertad y responsabilidad.